"Mi crisis personal"
Ayer tuve que pedir perdón por vivir. Por tener hijos, por consumir y por parecerme a ellos. Eso, por lo visto, no les gusta.
Me quedé sorprendida y totalmente indignada. Sentada frente a un tres al cuartos director de la CAM, soportando su aliento superior en cada momento. Dejándote con la palabra en la boca a cada intento de exponerle mi opinión y mi necesidad.
"¿Porqué consumes?¿Porqué tienes hijos?¿Porqué quieres disfrutar igual que yo? Hacedme caso: vivir en la más absoluta miseria, no tener placeres y dedicaros solamente a trabajar. ¿Acaso el pobre trabajador venido del mundo del proletariado debe aspirar a algo más?. No, no. No debeis pareceros a nosotros"
Su mirada en picado frente a la mia. Acechando, riéndose de mis manos curtidas por el trabajo, de mis ojeras por no dormir, de éste envejecimiento que ya noto en mi piel más por las preocupaciones de mi vida que del paso del tiempo.
Verguenza es lo que sentí: Lucrarse de las desgracias ajenas no es de ser una buena persona. Quizás tampoco sean personas y solo importe llevar en los bolsillos las cantidades de dinero satisfechas de los fraudes a los que estamos siendo sometidos.
Una afectada