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viernes, 7 de septiembre de 2012

Un sueño que se quiebra por la subida de tasas





A quien corresponda:

Me presento, soy Inma Lara. Y como no sé muy bien cuál de mis obligaciones iría primero empiezo por la que le da más sentido a mi vida: Soy madre de tres niños, esposa, auxiliar de laboratorio y estudiante de Periodismo en la UMH.

Desde hace seis años, desde el PAU25 (pruebas de acceso para mayores de 25 años) me dedico en cuerpo y alma a todas mis responsabilidades compaginándolas con la inquietud de poder ser periodista. Ésta claro que a mis treinta y siete años y con mis cargas familiares, y la suma de crisis económica no vea materializado mi sueño de ser periodista. Pero yo me siento como tal, ya que en las redes sociales mi actividad es considerable intentando, en mi ilusorio y utópico mundo, denunciar todo aquello que considero injusto. Por lo que el no poder trabajar en un medio de comunicación se ve recompensado por mis artículos tanto en las redes sociales como en mi blog “Un mundo mejor es posible”.

Quizás vean excesiva esta introducción a mi persona. Una exposición larga y demasiado utópica. Asumo y acepto la posible percepción que puedan tener de mi, pero creo que es necesaria para entender el porqué de este escrito.

Bien, soy madre, trabajadora, ama de casa y estudiante. Muchas tareas para una persona quien necesariamente tiene que recurrir a la ayuda de la “abuela” para poder compaginarlo todo, porque echar mano del bolsillo sería un trabajo duro y sin expectativas… porque desgraciadamente, poco beneficio le vamos a sacar. Éstas condiciones de mi persona hacen que como estudiante no pueda seguir el ritmo de mis compañeros y terminar la carrera en su debido tiempo. Pese que ya terminé 5º, ahora quedan pendientes seis asignaturas para poder ser eso que llaman “Licenciada”.

Desde el inicio de esta apasionante carrera he tenido que recurrir a las convocatorias de junio, septiembre y diciembre. He tenido que utilizar el tiempo de descanso para rascar horas al día y en algunos casos, al tiempo que dedico a mi familia. Por lo que no soy una estudiante repetidora por falta de inteligencia o por desidia o por ineptitud sino por necesidad. Y todas estas circunstancias han hecho que en los cinco año de carrera solamente se me dotara de beca en dos años, con lo que los estudios han salido del bolsillo, pese a ser una familia con sueldos mileuristas y para más INRI, familia numerosa.

Durante estos años de licenciatura he tenido que sacrificar el tiempo, el dinero y en más de una ocasión hasta la salud. Pero ahora, con la subida de tasas mi constancia, mi quijotada (como dice mi padre) y hasta mi obstinación pueden verse demasiado afectadas con la desproporcionada subida de tasas.

Y es que, matriculándome solamente de tres asignaturas, si no son más, para el próximo curso, la matrícula asciende a más de 1.200 euros. Si, estamos hablando de tres asignaturas solamente, de que el importe duplica lo que incluso costaba un curso académico… Sin aliento me quedé.

Sin embargo, pese a la fuerza que me ha mantenido todos estos años tal cantidad de dinero casi es imposible en mi economía familiar. Este curso que empieza, tanto para los niños como para mi, ha sido de cambios y de reajustes para poder llegar a fin de mes. Hacer frente a ésta barbarie en la subida de tasas creo que discrimina mucho a las personas que como yo, luchamos día a día por conseguir una igualdad de oportunidades aún con la sabiduría de que la realidad nos muestra algo bien diferente.

Y para acabar decir que fuerzas no me faltan para cumplir con éste desafío que empezó hace seis años, espero que no sea el dinero quien se imponga entre mi sueño y yo.